El paraíso de Río Blanco

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14 enero 2018 06:08:46 RSS Principal

Imaginen una lentejuela azul rey. Imaginen que camina sobre una hoja verde inmensa. Imaginen muchas lentejuelas caminantes. Eso fue lo que vimos al empezar el recorrido guiado por la Reserva Ecológica de Río Blanco: unos cucarrones pequeños y redondos, azules iridiscentes, que habitan allí, por miles. Volví a Río Blanco porque es uno de mis lugares favoritos de Manizales. Regresé en estas vacaciones a recargar energías. Uno termina el año como un celular con el 2% de batería y Río Blanco es un buen lugar para quedar otra vez al 100%. Ya no está el oso Chucho pero no hace falta. Arturo Parra, un guía perfecto, nos mostró muchas variedades de colibríes (con pico de espada, con cola de cinta), barranquillos, trepatroncos, carpinteros, tororois, atrapamoscas, tángaras, pavas y carriquíes azules. Los vimos y los oímos en un concierto de sonidos que tiene como fondo el arrullo de la Quebrada Olivares. Caminamos por un robledal, admiramos helechos gigantes y nos protegimos de la llovizna bajo las hojas enormes de yarumos plateados. Las flores silvestres que hay en el recorrido son de todos los colores. Arturo contó que a Río Blanco lo visitan sobre todo extranjeros. Vienen de Estados Unidos, Europa, China y Japón a tomar fotos. El avistamiento de aves es un hobby que mueve millones. Costa Rica, Panamá y Perú tienen buena experiencia en el tema y en Caldas hay un interés creciente. Río Blanco está estrenando un alojamiento pequeño y cómodo, para hospedar dentro de la reserva a quienes atraviesan el planeta para gozar el paraíso que tenemos acá. Un paraíso que ojalá perdure. Artículo completo en El paraíso de Río Blanco

Vice null Time14 enero 2018 06:08:46


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Los encontraron a salvo en Río Blanco

2.8928597 08 enero 2018 06:20:34 RSS Principal

En cuestión de horas los organismos de socorro encontraron a ocho personas que se reportaron perdidas en la Reserva Río Blanco el pasado sábado. La búsqueda se activó de manera coordinada y dio resultados ayer en la mañana. De acuerdo con el reporte, luego de las valoraciones iniciales se concluyó que estaban en buen estado de salud. Les suministraron bebidas hidratantes y luego se trasladaron a la zona urbana.

Vice null Time08 enero 2018 06:20:34


Se extraviaron ocho personas en Río Blanco

2.7552476 07 enero 2018 02:23:03 RSS Principal

La Defensa Civil y Cruz Roja empezaron la búsqueda de ocho personas en las cascadas de la reserva de Río Blanco. Noticia en desarrollo.

Vice null Time07 enero 2018 02:23:03


Río Blanco sigue bajo amenaza

2.5889115 09 noviembre 2017 04:22:35 RSS Principal

Darío Arenas Villegas @darioarenasv Leer más sobre Darío Arenas Villegas El retiro del sector de La Aurora como zona de expansión urbana en el recién modificado Plan de Ordenamiento Territorial de Manizales, significa una enorme victoria para la ciudadanía, que desde hace años demanda la protección de la Reserva Forestal Río Blanco ante el interés de una constructora de urbanizar su zona adyacente, en contravía de diversas normas y del interés común. La discusión que rodeó la adopción del nuevo POT y el debate público alrededor de la defensa de Río Blanco han acrecentado el interés y la conciencia ambiental de los manizaleños, que ven en esta reserva un lugar privilegiado para garantizar el suministro del agua de la ciudad y para mitigar el cambio climático. Cabe recordar que Río Blanco fue uno de los primeros lugares en los que el municipio se dedicó exclusivamente a comprar terrenos para garantizar la captación y flujo del agua hacia la ciudad, y que sus bosques actúan como depósitos naturales que contribuyen a reducir la cantidad de dióxido de carbono en el aire. La decisión del Concejo de Manizales implica que La Aurora es zona rural y que allí no se pueden adelantar construcciones, pero por sí sola no revoca las licencias de construcción que aún posee la Constructora Felipe Calderón. Hoy la constructora tiene las licencias pero no tiene el uso del suelo, lo que ha llevado a Aguas de Manizales a señalar que hasta que un juez defina la suerte del proyecto, la empresa no podrá llevar servicios de acueducto y alcantarillado a la megaurbanización Tierraviva (BC Noticias, 31 de julio de 2017). Este galimatías jurídico intenta ser aprovechado por la constructora. El consorcio privado promueve publicidad dudosa en las publicaciones de Camacol, en las que inmiscuye al Concejo de Manizales y da seguridad absoluta de que Tierraviva se construirá, a la par que impulsa actas de vecindad con los habitantes de los barrios aledaños a Río Blanco, en las que se arroga la potestad de imponerle citas a los ciudadanos y en las que utiliza datos tendenciosos y orientados a no dar claridades. CFC también inició la tala de decenas de árboles dentro de la cárcava central de La Aurora. Mientras Calderón anuncia que sembrará 6.000 árboles, mediante grandes vallas de las avenidas de la ciudad, destruye un bosque consolidado que se conectaba con la Reserva Forestal, en una muestra temprana del tipo de sustentabilidad que la empresa promovería en los proyectos que se empeña en realizar en esta zona. Todo esto sumado a las denuncias penales y amenazas que la compañía ha interpuesto contra algunos opositores, reflejan una actitud de “¡Acá mandamos nosotros!”, que le resta valor a la discusión pública y le impone presiones inmorales al debate ciudadano. La suerte de la construcción en la zona adyacente a Río Blanco será determinada por un juez, a quien le corresponderá decidir si se puede adelantar un proyecto de urbanización en un área que fue definida como zona rural en el POT. La lógica, los precedentes y las normas indican que sería contradictorio permitir una urbanización en una zona en la que hoy no se puede construir por mandato de las autoridades. Esperemos que la justicia actúe en derecho y garantizando la prevalencia del interés general, y que Felipe Calderón no siga judicializando el debate por opiniones como las expresadas en este espacio. Coletilla: los resultados del Panel de Opinión de la firma Cifras y Conceptos indicaron que mi columna en L A PATRIA es una de las más leídas de Caldas. Mil gracias a los líderes de opinión y a los lectores. Fecha de publicación: Jueves, Noviembre 9, 2017 Tema: Opinión

Vice Todas las noticias Time09 noviembre 2017 04:22:35


Río Blanco: el legado de Conrado Gómez Gómez

2.314288 25 septiembre 2017 04:31:49 RSS Principal

Gonzalo Duque Escobar @godues Leer más sobre Gonzalo Duque Escobar Para enaltecer el nombre del ambientalista caldense y epónimo miembro de la SMP de la ciudad Conrado Gómez Gómez (1910-1975), se ha programado el ciclo de conferencias “La Reserva de Río Blanco, cuna de Vida” por esta benemérita institución, el Centro Cultural Banco de la República de Manizales y la Fundación que lleva el nombre de este notable aranzacita, que, con visión cívica y gracias a su formación técnica como Ingeniero Agrónomo y aquilatado Especialista Forestal, emprende la tarea de reforestar la hoya hidrográfica de Río Blanco, sembrando entre 1952 y 1959 en 1.000 hectáreas de 2.000 adquiridas por el municipio, además de proponer la compra de otras 1.500 para continuar su plan. Visionaria y ardua labor la de Conrado Gómez Gómez, quien en una década logra asegurar y proyectar la principal fuente de agua que abastece la Planta Niza del Acueducto de Manizales, al dotarla de un patrimonio ambiental tras recoger el trabajo del Biólogo Pbro. Enrique Pérez Arbeláez, y contar para su obra con la complicidad de notables miembros de esta sociedad que contribuyeron a la obra fecunda del “padre” de la Reserva Forestal Protectora: es el caso de Gabriel Jaramillo Arango, por aquel entonces gerente de Empresas Públicas de Manizales, Guillermo Hoyos Robledo, Pedro Uribe Mejía, Jorge Vélez Arango y Gabriel Arango Restrepo. El ciclo programado para los viernes a las 5 p.m. en el Centro Cultural del Banco de la República, abrirá el 6 de octubre con la conferencia “La Reserva Forestal de Río Blanco” a cargo del Biólogo Juan Gabriel Arango, director de la Natural Seeds Alliance; luego vendrán: en octubre 20, "Desafíos del ordenamiento del territorio en el posconflicto" a cargo del Arq. Luis Fernando Acebedo de la Escuela de Arquitectura; en noviembre 3 "La Reserva Forestal de Río Blanco, Aves y Sociedad", dictada por Julián Serna de Asprofauna y el Colectivo Todos Somos Río Blanco; en noviembre 17, "Rondas hídricas como estrategia para el POMCA de la cuenca del Río Chinchiná", a cargo de la Ing. Adela Londoño del Idea de la U.N.; y finalmente, en noviembre 24 “Ecoparque Turístico: El PNN de los Nevados como articulador de cultura y biota”, por la filósofa Cristina Aristizábal, de Parques Nacionales Naturales. Sabemos que se pretende vulnerar este patrimonio ambiental al expandir el área urbana hasta su Anillo de contención, con el fin de llevar la jungla de concreto al lugar en beneficio del mercado inmobiliario a costa de los servicios ambientales para la ciudad y el ecosistema, acción que viola los principios rectores de la Ley 388 de 1997, donde se resaltan la función social y ecológica de la propiedad, la prevalencia del interés general sobre el particular y la equidad en cargas y beneficios. Por dicha razón los predios de La Aurora y Betania, que por su naturaleza no debieron sustraerse de la Reserva Forestal Central en 2013, deberían ser objeto de adquisición por enajenación voluntaria o expropiación judicial, bajo la tesis de que la función del citado Anillo como Zona con Función Amortiguadora es inalienable, previniendo un riesgo que se debe mitigar, lo que los convierte también en zona de reserva y de protección del medio ambiente y los recursos hídricos, aplicando los fundamentos y el Artículo 58 de la misma Ley; o de lo contrario al urbanizar la “defensa” de la Reserva Forestal Protectora de Río Blanco se estaría produciendo un daño severo e irreversible sobre un bien fundamental. Finalmente, para hablar de la importancia de la obra de Conrado Gómez Gómez, veamos el papel de los bosques: en los ambientes tropicales húmedos, donde los árboles crecen más rápido, los bosques pueden almacenar de 10 a 15 toneladas de carbono por hectárea al año, y por lo tanto remover importantes cantidades de CO2 del aire en un período de tiempo relativamente corto. Como sumideros del CO2, a través de la fotosíntesis almacenan en madera y en el ecosistema una parte del carbono tomado de la atmósfera, y devuelven oxígeno a ella, haciendo todo lo contrario de la jungla de concreto proyectada en el lugar. Si el percápita de la huella de carbono para Colombia es de dos hectáreas, también el secuestro de CO2 de los bosques es pequeño en comparación con las emisiones del medio urbanizado. Fecha de publicación: Lunes, Septiembre 25, 2017 Tema: Opinión

Vice Todas las noticias Time25 septiembre 2017 04:31:49


¿Regresión ambiental en la Reserva de Río Blanco?

2.314288 17 julio 2017 05:11:11 RSS Principal

Gonzalo Duque Escobar @godues Leer más sobre Gonzalo Duque Escobar La fragilidad del oso de anteojos que se trasladó a Barranquilla como símbolo, expresa la vulnerabilidad de especies silvestres protegidas en la Reserva Forestal Protectora de Río Blanco, frente a la amenaza del poder económico de urbanizadores que pretenden desnaturalizar la función ecológica de La Aurora, una Zona con Función Amortiguadora ZFA contemplada en el Plan de Ordenamiento y Manejo Ambiental de la Cuenca del Río Chinchiná POMCA, documento vinculante que señala los Anillos de Contención de las áreas protegidas (Pág. 30 y 31). El objetivo perverso al cambiar el uso del suelo previsto para la protección de dicho bien esencial, persigue la plusvalía urbanizando el lugar. Vendrá la plenaria del Concejo para considerar el POT de Manizales: ¿olvidará la corporación el Cabildo Abierto donde 61 de las 76 ponencias que se ocuparon de La Aurora, en su mayoría reclamaron no vulnerar con el uso urbano del suelo en la ZFA la Reserva de Río Blanco, por tratarse de un gran pulmón de la ciudad, fuente abastecedora del 35 por ciento de su agua y hábitat de varias especies endémicas, vulnerables o en peligro de extinción?; ¿desconocerá nuestra corporación el proceso implementado por la Presidencia del Concejo y el histórico Acto Administrativo de la Comisión del Plan, que excluye La Aurora como zona de expansión urbana? A favor de la Reserva de Río Blanco, para la cual 10.500 firmas reclaman protección, gravitan dos hechos rectores: uno, Colombia acogió el Convenio proclamado en Río de Janeiro en 1992, al expedir la Ley 165 de 1994 donde se compromete a proteger la diversidad biológica; y dos, la Ley 99 de 1993 acogió el principio de precaución, que expresa: “cuando una actividad hace surgir amenazas de daño para el medio ambiente o la salud humana, se deben tomar medidas de precaución, incluso si no se han establecido de manera científica plena algunas relaciones de causa-efecto”. No obstante, la empresa constructora alega derechos a intervenir el territorio, sin importar la gravedad e irreversibilidad del daño que se ocasionaría sobre dicho bien ambiental estratégico, al limitar y alterar su función afectando la naturaleza intrínseca de una reserva protectora. Yendo en contravía de la inconformidad de colectivos y líderes ambientales y cívicos, de veedores, estudiantes y académicos, y del sentir de muchos ciudadanos, se quiere empezar construyendo 2.220 apartamentos en 12,5 hectáreas de 56 que son propiedad suya; esto para una ciudadela de 10 mil habitantes, que a diferencia de un medio rural adecuado con bajo nivel de transformación, tendría notable huella de carbono. Veamos: Si la densidad urbana prevista en Tierraviva equivale a 204 mil habitantes por milla cuadrada, densidad 4 veces mayor a la de Manizales, y si la huella ecológica cuyo percápita en Colombia supera 2 hectáreas, incorpora un impacto superior a 20 mil hectáreas -cuantía cuatro veces mayor al área de la reserva cuya superficie es de 4.932 hectáreas-, el daño severo y no mitigable por los impactos negativos de las acciones humanas, necesariamente obligaría a recurrir al Contencioso para que el Estado retorne el carácter sustraído a La Aurora y ordene acciones que garanticen la función amortiguadora prevista en el POMCA como superficie de territorio circunvecina y colindante. Lo anterior, previendo la progresividad del daño, cuando los mismos urbanizadores u otros invocando el principio de igualdad repitan, advierte sobre la magnitud del impacto al permitir urbanismo, ya que darle vía al medio transformado, contaminando con ruido y luz, y alterando los ciclos biogenéticos del ecosistema, por sustraerle las funciones ecológica y social a una propiedad que se le demanda como ZFA de una reserva forestal protectora, a la luz del Decreto 2372 de 2010 expedido para reglamentar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del país, viola la Constitución Política de 1991 por incumplimiento de los deberes ambientales a cargo del Estado. El que el Ministerio de Medio Ambiente sustrajera La Aurora como Reserva Forestal Protectora Nacional en 2003, acto ambiental regresivo que no es competencia de Corpocaldas como administradora del bien, invita a impugnar acciones en contravía del interés común beneficiando el mercado, al que por su gravedad también se sumarían denuncias sobre presuntos conflictos de intereses que pudieron influenciar decisiones de Aguas de Manizales y Corpocaldas, en relación con La Aurora. Fecha de publicación: Lunes, Julio 17, 2017 Tema: Opinión

Vice Todas las noticias Time17 julio 2017 05:11:11


Renombrar Río Blanco

2.314288 03 junio 2017 05:07:47 RSS Principal

Luis Acebedo @luisacebedo Leer más sobre Luis Acebedo El pasado jueves 1º de junio se realizó una significativa marcha en Manizales que es imposible ignorar sus alcances y significado. No era de maestros peleando por la calidad educativa, pero allí estaban; tampoco de estudiantes universitarios, aunque asistieron muchos; menos de sindicatos en defensa de sus pliegos de peticiones, pero expresaron su solidaridad; ni de ambientalistas en defensa de los bosques y el agua, siempre han estado ahí. Reconocí personas del barrio Galán y de Palermo, de Chipre y La Enea, de Solferino y Aranjuez. Esa movilización concentró a los más diversos sectores de la sociedad manizaleña en defensa de la Reserva Río Blanco y en contra de la urbanización Tierra Viva a donde llegarían más de 10 mil personas a perturbar el equilibrio ecosistémico de una zona definida con función amortiguadora por los estudios técnicos más recientes, tanto de la ordenación y manejo de la cuenca del río Chinchiná, como de la Estructura Ecológica Principal de Manizales. Juntos al unísono, coreaban “Todos Somos Río Blanco”. No exagero en decir que es el tema que más interés e indignación ha despertado en la ciudadanía en las últimas semanas, a tal punto que, en los principales escenarios públicos de discusión sobre los temas de ciudad y territorio, ha estado presente. En el Concejo, en los medios de prensa hablada y escrita, en los foros académicos, en la ciclovía o en los cafés. De manera reiterativa he escuchado el reclamo de un concejal del partido de gobierno y del propio alcalde, preguntando ¿dónde estaban los ciudadanos y los ambientalistas cuando se aprobaron las decisiones sobre el Plan Parcial La Aurora desde 2003 hasta el 2015?, y en actitud defensiva han salido a decir que ellos no tuvieron nada que ver con este asunto. Todo hace pensar, según estos funcionarios, que en Manizales como en Macondo sufrimos de la peste del olvido que obligó a José Arcadio Buendía a marcar con un hisopo entintado cada cosa con su nombre para poder recordar su uso, y apenas ahora estamos despertando de un largo letargo, después del cual, descubrimos la mano sombría de algunos fantasmas que transformaron sectores estratégicos de ciudad. En ese esfuerzo por recuperar la memoria, un académico me hacía recordar que en 2017 se estarían celebrando quince años desde que se instauró la primera acción popular por la defensa de Río Blanco y en contra de Aguas de Manizales, quien por aquella época pretendía talar varias hectáreas de bosque. En 2004 un juez de la república falló protegiendo la reserva de semejante despropósito, aunque ya el POT había incorporado la finca La Aurora como área de expansión. Otro ciudadano con más de medio siglo a cuestas señalaba los barrios Minitas, Solferino y Cerro de Oro, para recordar con nostalgia que en su infancia aquellos lugares eran bosques espesos a donde iban a jugar en sus bordes no urbanizados. La versión virtual de este diario registra en 2012 la primera noticia sobre La Aurora, en su esfuerzo por subir a la nube las ediciones más recientes publicadas en papel, como en una especie de hisopo macondiano: “Se oponen a que urbanicen La Aurora en Manizales”, titularon. Varios líderes locales del barrio Minitas, junto con habitantes de Bosques del Norte y la Personería pusieron el espejo de la destrucción progresiva de la reserva Monteleón. En realidad, lo que ha venido sucediendo ha sido una verdadera batalla social y jurídica en torno al tipo de ordenamiento territorial que queremos. Hasta ahora las fuerzas del mercado se han impuesto sobre los derechos colectivos. Como decía una abogada recientemente, es una contradicción entre la verdad jurídica y la moralidad pública. Existe una mayor conciencia sobre la necesidad de garantizar la justicia espacial como un escenario de confluencia entre lo intangible del derecho y lo material del territorio, es decir, sobre el derecho a la ciudad y al territorio, pero con justicia y equidad. Es aquí donde reside lo novedoso de lo que está pasando en Manizales. La próxima semana se dará apertura al Cabildo Abierto para discutir el POT y los ciudadanos reclamaremos nuevamente la necesidad de sobreponer los derechos colectivos a los intereses privados. Fecha de publicación: Sábado, Junio 3, 2017 Tema: Opinión

Vice Todas las noticias Time03 junio 2017 05:07:47


Las maniobras que ponen en riesgo a Río Blanco

2.314288 25 mayo 2017 06:05:36 RSS Principal

Darío Arenas Villegas @darioarenasv Leer más sobre Darío Arenas Villegas Desde hace 14 años varias entidades públicas y privadas han realizado maniobras para desmontar las medidas de protección de la Reserva Forestal Río Blanco, una de las principales áreas de interés ambiental de Manizales y uno de los sitios más biodiversos del mundo. El propósito principal de la flexibilización y eliminación de algunas normas, y la desatención a otras, ha sido abrirle paso a una megaurbanización en la zona adyacente a la Reserva Río Blanco, la cual por ley debe destinarse a la prevención y la mitigación. Sin la modificación del POT en 2003 por parte del alcalde Néstor Eugenio Ramírez; sin la sustracción de una zona del Área de Reserva Forestal Central, solicitada por el entonces secretario de Planeación José Fernando Olarte, quien luego fue gerente de la Constructora Berlín; y sin la aprobación del exalcalde Jorge Eduardo Rojas del Plan Parcial que diseñó el consorcio que pretende urbanizar La Aurora, hoy los manizaleños no estaríamos ante el riesgo inminente de que uno de los pulmones de la ciudad empiece a ser devorado, como sucedió con Monteleón. Las maniobras para permitir la urbanización de la zona contigua a Río Blanco no terminaron con Rojas. La actual administración municipal objetó varias medidas mediante las cuales Corpocaldas pretendía proteger el área donde se aspira desarrollar una megaurbanización para más de 10.000 personas. Corpocaldas definió dentro del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica del Río Chinchiná -POMCA- que las áreas aledañas a Río Blanco debían cumplir una función amortiguadora, razón por la cual determinó que se debía establecer un anillo de contención de 700 metros dentro del cual se prohibía desarrollar cualquier tipo de urbanización. A pesar de que lo que primó en la propuesta de Corpocaldas fueron los argumentos científicos, el respeto a la ley y la necesidad de proteger el territorio cercano a Río Blanco, el 4 de agosto de 2016 el secretario de Medio Ambiente de Manizales, Diego Fernando González, radicó un documento ante la autoridad ambiental en el que expuso las objeciones de la Alcaldía de Manizales frente al POMCA. En la comunicación, González manifestó que la administración municipal no estaba de acuerdo con que se prohibiera el desarrollo de urbanizaciones en la zona adyacente a la Reserva. Por el contrario, el secretario expuso que en el área “debe considerarse tener un desarrollo condicionado que le permita a los propietarios plantear proyectos de acuerdo a los usos establecidos en el POT”, es decir, que se permita el avance de construcciones como Tierraviva, no obstante el incumplimiento de normas nacionales y tratados internacionales, y el grave riesgo al que se expondrá la reserva que provee a los manizaleños del 35% del agua que consumimos. Tras las objeciones de la Alcaldía de Manizales, Corpocaldas excluyó del POMCA la protección especial que le había asignado a la zona adyacente a Río Blanco, gracias a la cual se prohibirían las urbanizaciones en esa área. Deja un muy mal sabor de boca que, además de las múltiples maniobras que se han realizado desde el sector público para favorecer intereses privados, el Consorcio de Felipe Calderón intente convencer por todos los medios a la ciudadanía de las supuestas bondades de un proyecto que afectará a las futuras generaciones. Los videos de apoyo al multimillonario proyecto en los que aparecen el alcalde Octavio Cardona y algunos periodistas de la ciudad, convertidos estos últimos en expertos del ordenamiento territorial por arte y gracia de CFC y Asociados, demuestran el extraño afán que tiene la constructora de obtener una licencia social que le seguirá siendo esquiva. Frente a estas maniobras y el riesgo que se avecina para la ciudad, la convergencia Todos Somos Río Blanco ha convocado una marcha carnaval el próximo 1 de junio a las 6 de la tarde en la Torre del Cable, a la que están invitados todos los manizaleños. Fecha de publicación: Jueves, Mayo 25, 2017 Tema: Opinión

Vice Todas las noticias Time25 mayo 2017 06:05:36


Todos somos Río Blanco

2.0250018 11 mayo 2017 04:27:12 RSS Principal

Darío Arenas Villegas @darioarenasv Leer más sobre Darío Arenas Villegas Debido a su riqueza ambiental, hace 27 años se creó legalmente la Reserva Forestal Protectora de Río Blanco y Quebrada Olivares en el oriente de la ciudad. El suministro de agua al 35% de los habitantes de Manizales, sus cuatro humedales y las 344 especies de aves y 41 de mamíferos que posee, dentro de las que sobresalen tucanes, colibríes, dantas, perezosos y monos, son algunas de las razones por las que se determinó que Río Blanco fuera una zona de especial protección en la región. A pesar de la importancia estratégica de Río Blanco, más aun cuando el cambio climático es una realidad reconocida a nivel mundial por el 97% de los científicos del área, desde 2003 se han realizado modificaciones en las normas que rigen el ordenamiento territorial de Manizales con el objetivo de que se urbanicen sus zonas colindantes, áreas que legalmente tienen que destinarse a su protección. Muestra de ello son las modificaciones al POT en 2003 y la sustracción de un área de la Reserva Central de Colombia, medidas que han permitido el avance de proyectos urbanísticos en la zona. Gracias a este rediseño jurídico, avanza en La Aurora, terreno colindante a Río Blanco, la urbanización Tierraviva Biociudadela, a cargo del poderoso consorcio CFC y Asociados S.A. La firma, que es la principal constructora de la región, ubicándose en el puesto 17 de las 500 empresas más grandes de Caldas, con activos por valor de 86.000 millones de pesos y ventas en 2015 por más de 35.000 millones de pesos, promueve este proyecto que tiene un costo superior a los 300.000 millones de pesos y en el que se proyectan más de 10.000 habitantes en su fase inicial. La construcción de miles de unidades de vivienda en la zona impactará negativamente la reserva de Río Blanco, con lo que podría reeditarse el triste capítulo del área de interés ambiental de Monteleón, la cual, a raíz de la apatía oficial, el avance de las urbanizaciones y la presencia de colonos, ha ido desapareciendo paulatinamente. Es por lo menos extraño que el proyecto de Felipe Calderón avance con el ímpetu y el respaldo oficial que lo hace, teniendo en cuenta el inminente riesgo ambiental y social que implica pero además considerando que está en curso una acción popular y otros recursos jurídicos contra la urbanización de esta zona. Es también factor de preocupación el hecho de que las autoridades no acaten las normas que las obligan a proteger la zona adyacente a la Reserva Río Blanco, como la Ley 165 de 1994 y el Decreto 2372 de 2010, y continúen haciéndose los de la vista gorda, como si la seguridad jurídica solo existiera para los inversionistas privados y no para garantizar la protección del interés general. En respuesta a una petición que interpuse en Corpocaldas frente al caso de Río Blanco, la corporación señala que efectivamente las “áreas circunvecinas y colindantes deben cumplir una función amortiguadora de acuerdo con los objetivos de conservación del área protegida, en este caso reserva forestal protectora”, y ratifica que “las corporaciones tienen la facultad para definir lineamientos para la determinación de la Función Amortiguadora de las reservas forestales protectoras”. Por último, la autoridad ambiental me informó que “se está construyendo el acto administrativo que recoge los lineamientos para el cumplimiento de la función amortiguadora” en las áreas adyacentes a Río Blanco, es decir, que prontamente se debe expedir un documento en el que se señale la manera en que deben protegerse zonas como La Aurora, razón por la cual resulta ilógico que se avance en una urbanización, que a todas luces no garantizará el cumplimiento de esta función y que podría verse frenada por las definiciones que tomen Corpocaldas y otras entidades. Ante este conflicto, fue creada hace unas semanas la convergencia Todos somos Río Blanco, la cual defenderá la vigencia de la Reserva Río Blanco como un pulmón de la ciudad y como una generadora de agua para todos los manizaleños. Fecha de publicación: Jueves, Mayo 11, 2017 Tema: Opinión

Vice Todas las noticias Time11 mayo 2017 04:27:12


Río Blanco, río oscuro

2.0250018 26 abril 2017 04:14:28 RSS Principal

Carlos Mario Marín @Concejal_Verde Leer más sobre Carlos Mario Marín En el año 1974 la Universidad Nacional y la Alcaldía de Manizales emprendieron un estudio juicioso que diseñaría el modelo a futuro de esta ciudad construida en una montaña. Sus características principales eran dignas de una ciudad verde donde la preservación de las reservas naturales, la protección de ríos y cuencas hidrográficas que asegurarían el agua para nuestros hijos y nietos, el cuidado de los cientos de especies de aves, los bosques de niebla y un sin número de fauna y flora en vía de extinción eran una prioridad que ahora está quedando en el pasado, estamos destruyendo esta historia. Las decisiones erradas de pasadas administraciones han ido sacado a Manizales de las vías de acceso, nos han encerrado en una carrera de construcción acelerada hacia el norte de la ciudad donde ha primado la densificación, y el modelo de ciudad que pretende que todos vivamos cerca al centro de las ciudades en unas “casitas de fósforos” supremamente costosas, donde el metro cuadrado de tierra lo fijan los constructores a su antojo. La historia más reciente de decisiones erradas fue en el año 2003, cuando el alcalde de la época Néstor Eugenio Ramírez solicita al Concejo Municipal una modificación al Plan de Ordenamiento Territorial aprobado en el año 2001, para cambiar el uso de suelos de la finca La Aurora (contiguo a la Reserva de Río Blanco) de carácter rural, a urbano, cuyo propietario Jorge Alberto Vélez Jaramillo fungía para esa fecha como gerente de Aguas de Manizales, empresa que certifica que hasta allá (finca La Aurora) llegarían los servicios de acueducto y alcantarillado. Para sorpresa nuestra, Vélez Jaramillo también hizo parte del consejo directivo de Corpocaldas, entidad que concertó el Plan Parcial en asuntos eminentemente ambientales con la Alcaldía de Manizales el 8 de mayo del año 2015. Vélez Jaramillo, quién pertenecía al consejo directivo desde del 17 de enero del año 2012, presenta su renuncia el 21 de febrero del 2017, año en curso. Actualmente en estos predios se espera la licencia de construcción para iniciar con el proyecto denominado “Biociudadela Tierra Viva” que estará a cargo de CFC (Constructora Felipe Calderón) y Vélez Uribe Ingeniería S.A. empresa que aportó los lotes para la construcción. Como si fuera poco, en el proyecto de acuerdo 573 del 24 de diciembre de 2003, donde el alcalde Néstor Eugenio Ramírez solicita al Concejo Municipal modificar el POT acordado en el año 2001, le pide al concejo en “un articulito”, el Artículo 47, Facultades pro tempore: “Facúltese al Alcalde, por el término de la vigencia del Plan de Ordenamiento Territorial, para que actualice, ajuste y modifique la cartografía y las variables temáticas del suelo, del contenido urbano y rural”. Como si se tratara de una práctica común que se inmortalizara en el tiempo, el alcalde una vez más contó con plena libertad y sin un control político efectivo para tomar una de las decisiones más importantes de ciudad. A pesar de la controversia, el proyecto sigue más vivo que nunca. Tanto la polémica que rodea todo el proyecto de urbanización La Aurora, contiguo a la reserva de Río Blanco, como las pérdidas humanas y materiales generadas por las fuertes lluvias que azotan la ciudad tienen un elemento en común: El Plan de Ordenamiento Territorial, que debe encargarse de preservar ante todo la vida humana, y de convertir el río oscuro, en río blanco. Fecha de publicación: Miércoles, Abril 26, 2017 Tema: Opinión

Vice Todas las noticias Time26 abril 2017 04:14:28


Reserva forestal Río Blanco

2.0250018 01 abril 2017 04:55:17 RSS Principal

Beatriz Chaves Echeverry Leer más sobre Beatriz Chaves Echeverry En un mundo donde los recursos naturales están cada vez más amenazados, especialmente el agua, el bien común debe primar sobre la comodidad de unos pocos. Hace poco llegó a mí una propuesta para firmar una petición que se presentará ante la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial para evitar que se ponga en marcha un proyecto urbanístico que pretenden construir colindando con la reserva forestal Río Blanco, que tenemos el privilegio de tener en nuestra ciudad. Esta reserva está catalogada como un bosque de niebla, con la mayor diversidad de mamíferos del país, se han identificado más de 40 especies, como el mono aullador, el tigrillo y el venado de cola blanca. Cuenta además con 362 especies de aves, que se han reconocido hasta este momento, lo que la hace un sitio privilegiado para el avistamiento de aves; atractivo turístico cada vez más buscado por los viajeros. Es una de las zonas de mayor biodiversidad a nivel mundial y está amenazada. Los urbanizadores van a construir casas y edificios hasta de doce pisos en un predio aledaño a la reserva, ignorando que esta es un área de estricta conservación, en la cual no están permitidas actividades del hombre como el ecoturismo, la urbanización, la minería, la pesca y la caza, entre otras. Pretender que su ciudadela no va a interferir con el ecosistema es algo muy difícil de creer y que una barrera de árboles es suficiente para preservar la reserva de la deletérea interferencia humana es un imposible. La contaminación a la que estará expuesta la reserva es de diversos tipos: auditiva, lumínica, que interferirá con las especies nativas que dependen de la noche para sus actividades de caza como los búhos, lechuzas, murciélagos y mamíferos como tigrillos, zarigüeyas y armadillos, que son nocturnos. Por supuesto la cercanía de los pobladores a la reserva hará que sea más fácil su acceso a ella ¿quién garantiza que va a ser respetada? Las aves y otras especies nativas quedarían más vulnerables a la caza, captura y tráfico, conductas que son lamentables. También se prevé un aumento en la temperatura de la reserva como consecuencia de la presencia de las construcciones en concreto, que se calentarían con la luz solar, irradiando esta temperatura a sus alrededores, alterando de esta manera la temperatura de la reserva, que tiene un microclima de bosque de niebla, con alta incidencia de lluvias. Si este microclima cambia se podría afectar el recurso hídrico para nuestra ciudad, que depende en un 35% del agua que proviene de Río Blanco. El lugar donde se pretende construir la ciudadela debería ser considerado zona de amortiguación, que se define como aquella área de transición entre el paisaje ocupado por el hombre (antrópico) y las zonas de conservación. La zona de amortiguación atenúa y previene las perturbaciones causadas por los seres humanos sobre esta frágil franja de conservación y los usos de este tipo de terreno son muy restringidos, allí se permitiría establecer un área de observación de aves, por ejemplo, pero no debe ser urbanizado. Tenemos poca conciencia del valor de nuestros tesoros, históricamente hemos sido un pueblo despojado de nuestras riquezas, hemos borrado nuestra historia; sí, Manizales es la mejor ciudad para vivir y es porque a diferencia de otras ciudades del país es pequeña, segura y rodeada de paisajes únicos. Tenemos el privilegio de contar con una reserva natural como Río Blanco, pero este privilegio debe ser acompañado con el deber de protegerla de los depredadores humanos, ojalá ésta y muchas otras peticiones se alcen a tiempo y podamos evitar el daño a uno de nuestros tesoros, no solo a nivel local sino mundial, pues algunos bosques de niebla se han catalogado como patrimonio natural de la humanidad, por supuesto, en lugares donde existe conciencia de lo que realmente tiene valor. Esperemos que en Manizales también podamos entender esto. Fecha de publicación: Sábado, Abril 1, 2017 Tema: Opinión

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