60 mil hectáreas marinas serán protegidas en el Pacífico colombiano

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15 marzo 2015 23:51:39 ELESPECTADOR.COM

Artículo completo en 60 mil hectáreas marinas serán protegidas en el Pacífico colombiano

Vice null Time15 marzo 2015 23:51:39


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El Pacífico colombiano

1.5286585 29 mayo 2017 05:18:27 RSS Principal

Jaime Escobar Herrera Leer más sobre Jaime Escobar Herrera Durante muchas décadas la Costa del Pacífico colombiano, ha estado marginada y en total abandono por el Estado, a pesar de tener en sus 1.300 kilómetros de playas y manglares, todas las posibilidades. En la gran extensión de sus selvas húmedas, pertenecientes a Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, encontramos una inmensa despensa de recursos y riquezas en oro y platino, pesca, reservas forestales, cultivos y ganadería. Grandes afluentes bañan las regiones de los ríos Atrato, Baudó, San Juan, Mira, Patía, brindando un variado potencial de riqueza hídrica permanente, por estar ubicados en una de las regiones de mayor precipitación pluviométrica del mundo. Cerca de 1,3 millones de habitantes, donde el 90% son afrodescendientes, el 7% son indígenas del grupo Embera en su mayoría y el resto colonos, blancos y mestizos, luchan por subsistir entre la más extrema miseria y resignación. Tradicionalmente fue un territorio de paz; población sumisa, tenida en cuenta en las campañas electorales, con malos representantes y pésimos administradores de lo público a nivel regional, escenario propicio para aplicar todas las artimañas de la corrupción y un cúmulo de factores que inciden en el progreso de esta importante región. Pero en la última década, la Región Pacífico se convirtió en tierra de actores del conflicto armado. Guerrilla, paramilitares, cultivos ilícitos, minería ilegal, laboratorios para procesar narcóticos, rutas de salida de coca, marihuana y entrada de precursores químicos; puertos de desembarque y caminos para la llegada de armamento y municiones de los grupos al margen de la ley. Todos estos factores convirtieron esta parte de Colombia en algo que preocupa por la afectación que están teniendo sus habitantes. El malestar que vienen manifestando los pobladores de Quibdó, Buenaventura y Tumaco, es el inicio de una confrontación donde muchos ingredientes pueden convertirse en una bomba de difícil manejo, pues son muchos los intereses que se encuentran en juego y el país no atraviesa el mejor momento para atender un problema de esta magnitud, donde se tocan aspectos muy complejos. Recordemos que la Región Pacífico tiene relaciones limítrofes con Panamá y Ecuador. Mal haríamos en deteriorar nuestra vecindad con estos dos países por nuestros problemas internos; ya con el de Venezuela tenemos. No solo con los indicadores económicos podemos verificar el marginamiento que tiene esta región del resto del país. La vía Pasto Tumaco, Cali o Buga Buenaventura, Medellín Quibdó, Pereira Tadó Bahía Solano y la proyectada vía Popayán Guapi, son un anhelo de los pobladores de estas zonas, pero por años siguen convirtiéndose en promesas de entusiasmo electoral. El Chocó con el apoyo de Caldas ha tratado de impulsar el proyecto del Puerto de Tribugá, el cual pretende descongestionar la operación de Buenaventura y adicionalmente, ofrecer servicio portuario para las naves que transiten por el Pacífico suramericano, esfuerzos que llegan a un punto donde todo interés del Gobierno Nacional desaparece. Ojalá este trato discriminatorio no obedezca a una actitud donde después de siglos se pretenda regresar al oscurantismo que reinó en la época de la esclavitud, desconociendo como los colombianos negros son nuestros hermanos, tienen los mismos derechos y viven bajo el mismo cielo de nuestra amada Colombia. Lástima que los campesinos, los transportadores, los maestros, el poder judicial, los estudiantes universitarios y los empleados de la salud tengan que recurrir a las reiteradas protestas por el autismo y la indolencia de quienes tienen la responsabilidad de darle solución a los problemas públicos. Las peticiones son seguridad, servicios públicos, salud, educación y vías; las mismas de toda la vida. Ya se cansaron de las promesas, con la diferencia de contar ahora con agitadores profesionales empeñados en generar más caos y grupos armados interesados en sacar provecho de esta confrontación, por la crisis que termina deslegitimando las acciones del Estado. En este extenso territorio del Pacífico colombiano solo conocemos lo que ocurre en las grandes poblaciones que han dado un grito de súplica y rabia, pero ¿qué estará pasando con las comunidades a lo largo de la extensa y espesa selva, esperando la reivindicación de sus derechos en medio del abandono y la desesperanza? Fecha de publicación: Lunes, Mayo 29, 2017 Tema: Opinión

Vice Todas las noticias Time29 mayo 2017 05:18:27


Greenpeace denuncia destrucción de 40.000 hectáreas protegidas en Argentina en 2016

1.273882 26 enero 2017 18:14:39 ELESPECTADOR.COM - Medio Ambiente

Alrededor de 112.252 hectáreas de bosques fueron deforestadas en el norte de Argentina en 2016, de las cuales 41.595 estaban ubicadas en zonas protegidas, según un informe publicado hoy por Greenpeace, que pide que se sancione penalmente a los productores y funcionarios responsables de esta destrucción. "Mínimo una de cada tres deforestaciones del año pasado han sido ilegales y los productores que las realizaron pagan multas irrisorias" que "con el alto rendimiento que les da la soja y la ganadería (...), no alcanzan para amedrentarlos", denunció en una entrevista con Efe el coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace en Argentina, Hernán Giardini. El informe de la asociación ecologista abarca las norteñas provincias de Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa, ya que en ellas se concentra el 80 % de la deforestación anual que tiene lugar en el país. Según los datos difundidos, la extensión de las áreas protegidas destruidas (41.595 hectáreas) equivale a dos veces la provincia de Buenos Aires y la región más afectada es Santiago del Estero, donde "se desmontaron" 32.691 hectáreas, de las cuales 22.441 eran bosques protegidos. Giardini aseguró a Efe que además de los productores de soja, los principales responsables de esta destrucción son los ganaderos, que debido al crecimiento de la demanda de carne vacuna durante los últimos años, se han instalado en el norte, donde el precio de las tierras es más barato. Para él, esto es posible gracias a la colaboración de algunos funcionarios públicos, que mediante decretos han otorgado permisos en zonas donde está prohibido deforestar. Por ese motivo, el pasado año Greenpeace presentó un proyecto de ley para que las sanciones por el desmonte ilegal y el incendio intencional en áreas protegidas no sean solo económicas o políticas, sino penales, tanto en el caso de los productores como en el de los funcionarios. "El desarrollo de Argentina se hizo en detrimento de los bosques", asegura Giardini, quien destaca que aunque la superficie total destruida es una parte pequeña de los 27 millones de hectáreas de bosque que se extienden en Argentina, la deforestación genera un daño "doble": aumenta las lluvias y vuelve más vulnerables las tierras, lo que favorece las inundaciones. "La función de esponja natural que nos da el bosque la estamos perdiendo", señala antes de advertir que una hectárea de bosque absorbe 300 milímetros de agua por hora, mientras que una de cultivos de soja solo retiene 30 milímetros. Asimismo, denunció que la destrucción de los bosques va de la mano de los conflictos territoriales generados por los desalojos forzosos y "violentos" de campesinos indígenas en estas zonas por parte de los empresarios, que en ocasiones recurren a grupos paramilitares para expulsarlos. Con todo, celebró que desde la sanción de la ley de bosques en 2007, la deforestación cayó un 50 % en estas provincias, lo que demuestra que las restricciones "sirvieron", aunque, insiste, "hay que aplicarlas mejor".

Vice null Time26 enero 2017 18:14:39


Greenpeace denuncia destrucción 40.000 hectáreas protegidas en Argentina 2016

0.98835564 26 enero 2017 17:54:25 ELESPECTADOR.COM - Medio Ambiente

Alrededor de 112.252 hectáreas de bosques fueron deforestadas en el norte de Argentina en 2016, de las cuales 41.595 estaban ubicadas en zonas protegidas, según un informe publicado hoy por Greenpeace, que pide que se sancione penalmente a los productores y funcionarios responsables de esta destrucción. "Mínimo una de cada tres deforestaciones del año pasado han sido ilegales y los productores que las realizaron pagan multas irrisorias" que "con el alto rendimiento que les da la soja y la ganadería (...), no alcanzan para amedrentarlos", denunció en una entrevista con Efe el coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace en Argentina, Hernán Giardini. El informe de la asociación ecologista abarca las norteñas provincias de Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa, ya que en ellas se concentra el 80 % de la deforestación anual que tiene lugar en el país. Según los datos difundidos, la extensión de las áreas protegidas destruidas (41.595 hectáreas) equivale a dos veces la provincia de Buenos Aires y la región más afectada es Santiago del Estero, donde "se desmontaron" 32.691 hectáreas, de las cuales 22.441 eran bosques protegidos. Giardini aseguró a Efe que además de los productores de soja, los principales responsables de esta destrucción son los ganaderos, que debido al crecimiento de la demanda de carne vacuna durante los últimos años, se han instalado en el norte, donde el precio de las tierras es más barato. Para él, esto es posible gracias a la colaboración de algunos funcionarios públicos, que mediante decretos han otorgado permisos en zonas donde está prohibido deforestar. Por ese motivo, el pasado año Greenpeace presentó un proyecto de ley para que las sanciones por el desmonte ilegal y el incendio intencional en áreas protegidas no sean solo económicas o políticas, sino penales, tanto en el caso de los productores como en el de los funcionarios. "El desarrollo de Argentina se hizo en detrimento de los bosques", asegura Giardini, quien destaca que aunque la superficie total destruida es una parte pequeña de los 27 millones de hectáreas de bosque que se extienden en Argentina, la deforestación genera un daño "doble": aumenta las lluvias y vuelve más vulnerables las tierras, lo que favorece las inundaciones. "La función de esponja natural que nos da el bosque la estamos perdiendo", señala antes de advertir que una hectárea de bosque absorbe 300 milímetros de agua por hora, mientras que una de cultivos de soja solo retiene 30 milímetros. Asimismo, denunció que la destrucción de los bosques va de la mano de los conflictos territoriales generados por los desalojos forzosos y "violentos" de campesinos indígenas en estas zonas por parte de los empresarios, que en ocasiones recurren a grupos paramilitares para expulsarlos. Con todo, celebró que desde la sanción de la ley de bosques en 2007, la deforestación cayó un 50 % en estas provincias, lo que demuestra que las restricciones "sirvieron", aunque, insiste, "hay que aplicarlas mejor".

Vice null Time26 enero 2017 17:54:25


500 mil hectáreas se plantarían este año

0.98835564 31 mayo 2016 07:41:06 Noticias de Bucaramanga, Santander y Colombia - Vanguardia.com

La meta de siembras al cierre de 2016 era de 220 hectáreas; sin embargo, ese horizonte podría llegar a las 500 mil hectáreas.... Credito: REDACCIÓN AGROPECUARIA

Vice Todas las noticias Time31 mayo 2016 07:41:06


Las nuevas 100 mil hectáreas de páramos colombianos

0.88052624 23 marzo 2016 05:01:08 ELESPECTADOR.COM - Medio Ambiente

En total, como lo anunció el jefe de esa cartera, Gabriel Vallejo, fueron delimitados ocho páramos: el de Miraflores, entre Huila y Caquetá, que quedó con una extensión de 19.751 hectáreas (ha); el de Sonsón, ubicado entre Antioquia y Caldas, con un área de 9.184 ha; el páramo Los Picachos, delimitado con 23.872 ha entre Huila, Caquetá y Meta; el páramo Belmira-Santa Inés, ubicado en Antioquia y con un área de 10.622 hectáreas; el páramo Frontino-Urrao y Páramos del Sol-Las Alegrías, con 15.396 ha, entre Antioquia y Chocó; el de Farallones de Cali, que quedó con 2.070 hectáreas; el páramo Paramillo, cuyas 1.550 ha están en Antioquia, y el páramo Tatamá, con casi 11.000 ha, entre Chocó, Risaralda y el Valle del Cauca. Estos ecosistemas, que en conjunto suman casi 100.000 ha, abarcan 64 municipios, donde son claves para el suministro de agua de la población. Además, varios de ellos alimentan hidroeléctricas, como El Quimbo, Miel I y II, Urrá, Tasajera y Niquía. Pero aunque la noticia es un anuncio que el país estaba esperando desde hace tiempo, más aún después de la sentencia de la Corte Constitucional que prohibió la minería en páramos, aún quedan deudas sin saldar. En el Plan de Desarrollo de su primer gobierno, Juan Manuel Santos prometió delimitar 21 de los 36 páramos colombianos, pues luego del fenómeno de La Niña entraron en una categoría de prioridad. Sin embargo, a la fecha sólo se han delimitado los ocho que se conocieron ayer, más el de Santurbán, y quedan territorios claves que reclaman atención urgente. Por ejemplo, el páramo de Sumapaz, que abarca territorio de Cundinamarca, Meta y Huila, y donde miles de personas viven de la agricultura y la minería. O el páramo de Pisba, en Boyacá, que por décadas ha enfrentado serios conflictos mineros. Esa es quizás la dificultad mayor: no se puede dejar de lado los factores sociales y económicos a la hora de definir dónde empiezan y terminan estos ecosistemas. De hecho, en doce de estos páramos hay presencia de grupos étnicos. Hasta el momento, como hace un mes le dijo a este diario Carlos Sarmiento, investigador del Instituto Humboldt, ya hay estudios científicos de 28 páramos, incluyendo estos ocho, y es posible que a finales de mayo se tenga una cartografía clara.

Vice null Time23 marzo 2016 05:01:08


Las nuevas 100 mil hectáreas de páramos colombianos

0.88052624 23 marzo 2016 04:50:40 ELESPECTADOR.COM

En total, como lo anunció el jefe de esa cartera, Gabriel Vallejo, fueron delimitados ocho páramos: el de Miraflores, entre Huila y Caquetá, que quedó con una extensión de 19.751 hectáreas (ha); el de Sonsón, ubicado entre Antioquia y Caldas, con un área de 9.184 ha; el páramo Los Picachos, delimitado con 23.872 ha entre Huila, Caquetá y Meta; el páramo Belmira-Santa Inés, ubicado en Antioquia y con un área de 10.622 hectáreas; el páramo Frontino-Urrao y Páramos del Sol-Las Alegrías, con 15.396 ha, entre Antioquia y Chocó; el de Farallones de Cali, que quedó con 2.070 hectáreas; el páramo Paramillo, cuyas 1.550 ha están en Antioquia, y el páramo Tatamá, con casi 11.000 ha, entre Chocó, Risaralda y el Valle del Cauca. Estos ecosistemas, que en conjunto suman casi 100.000 ha, abarcan 64 municipios, donde son claves para el suministro de agua de la población. Además, varios de ellos alimentan hidroeléctricas, como El Quimbo, Miel I y II, Urrá, Tasajera y Niquía. Pero aunque la noticia es un anuncio que el país estaba esperando desde hace tiempo, más aún después de la sentencia de la Corte Constitucional que prohibió la minería en páramos, aún quedan deudas sin saldar. En el Plan de Desarrollo de su primer gobierno, Juan Manuel Santos prometió delimitar 21 de los 36 páramos colombianos, pues luego del fenómeno de La Niña entraron en una categoría de prioridad. Sin embargo, a la fecha sólo se han delimitado los ocho que se conocieron ayer, más el de Santurbán, y quedan territorios claves que reclaman atención urgente. Por ejemplo, el páramo de Sumapaz, que abarca territorio de Cundinamarca, Meta y Huila, y donde miles de personas viven de la agricultura y la minería. O el páramo de Pisba, en Boyacá, que por décadas ha enfrentado serios conflictos mineros. Esa es quizás la dificultad mayor: no se puede dejar de lado los factores sociales y económicos a la hora de definir dónde empiezan y terminan estos ecosistemas. De hecho, en doce de estos páramos hay presencia de grupos étnicos. Hasta el momento, como hace un mes le dijo a este diario Carlos Sarmiento, investigador del Instituto Humboldt, ya hay estudios científicos de 28 páramos, incluyendo estos ocho, y es posible que a finales de mayo se tenga una cartografía clara.

Vice null Time23 marzo 2016 04:50:40


Peñalosa pedirá reducir el número de hectáreas protegidas de la Reserva Van Der Hammen

0.72851044 02 febrero 2016 01:31:02 ELESPECTADOR.COM

Ya no es ninguna suposición. La Reserva Forestal Thomas van der Hammen, mediante la que se conectan el río Bogotá y los cerros orientales de la cuidad, será intervenida con un proyecto con el que se logre una síntesis entre el medio ambiente y urbanización de la capital del país. ‘Ciudad Paz’, como se denomina la iniciativa, sería construida en buena parte de la reserva, en la que se garantizará vivienda a cerca de cuatro millones de habitantes. De igual forma, el espacio tendría, como anunció el alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, miles de hectáreas dedicados a la protección ambiental de la reserva, parques y senderos ecológicos, con los que el Distrito lograría mover el crecimiento de la ciudad, a la vez que desarrolla la riqueza medioambiental de la reserva. El mandatario distrital indicó este lunes que pedirá a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), y al Ministerio de Ambiente, que sean reducidas el número de hectáreas protegidas de la reserva forestal, ya que, en concepto del Alcalde, únicamente el 7,8% de Thomas van der Hammen está arborizado, de las casi 1.400 hectáreas que la componen. Esto indica que sería ese 7.8% arborizado el que el Distrito protegería. En días pasados, cuando se desató la polémica por el anuncio del Alcalde de intervenir la Reserva Forestal, Peñalosa manifestó que la propuesta que tienen para dicho espacio, y en general para el norte de Bogotá, es mejor tanto para la ciudad como para el medio ambiente. Según indicó el mandatario, el proyecto generará más de 1500 hectáreas verdes, y mantendrá la conectividad entre los cerros y el río Bogotá. “Haremos la solicitud a las entidades correspondientes de que hagan los ajustes del caso porque vamos a hacer algo que es mucho mejor para el medio ambiente, que habían planteado hasta el momento. Los estudios de la CAR dice que manera clara que solo el 7,8% de lo que hoy se denomina la reserva forestal, que no tiene árboles, lo que se busca construir es una bosque artificial, en donde hoy hay potreros, hay barrios, colegios y vías, de manera que ese porcentaje se reserva, se protege y se mantiene”, indicó el Alcalde de Bogotá en declaraciones recogidas por Caracol Radio. De igual forma, el alcalde Peñalosa indicó que aseguró que para que continúe el proyecto de la reserva forestal Thomas Van Der Hammen sería necesaria una inversión de más de $2.5 billones de pesos para la compra de predios, para construir lo que denominó como ‘bosque artificial’. Tras el anuncio, las cuentas en redes sociales de Enrique Peñalosa no han dejado de moverse. Cientos de bogotanos, a través de Facebook y Twitter, le han pedido al Alcalde de Bogotá que la Reserva Forestal Thomas van der Hammen no sea tocada, y que decline su idea de iniciar una construcción en el lugar.

Vice null Time02 febrero 2016 01:31:02


Cerca de 18 mil hectáreas de bosque serán protegidas en el país

0.70547575 07 enero 2016 15:42:05 RSS Principal

COLPRENSA | LA PATRIA El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), con apoyo del Instituto Humboldt, el Fondo Patrimonio Natural y la Corporación Paisajes Rurales anunció la protección de más de 18 mil hectáreas de bosque seco en la región Caribe y el Valle interandino del río Magdalena. A través del proyecto “Uso sostenible y conservación de la biodiversidad en ecosistemas secos” estas entidades, protegerán el 9 % del bosque seco restante en el país, que para los años 80 se estimaba que tenía una extensión de 8 millones de hectáreas. La propuesta, que inició con una expedición científica a la cuenca del río Cañas en la zona baja de la Sierra Nevada de Santa Marta, pretende recoger información y datos del estado actual de los bosques secos del país. La expedición también recorrerá cinco cuencas más, ubicadas en los departamentos del Cesar, Bolívar, Tolima, Huila y Valle del Cauca, con lo que se espera promover el uso sostenible y la conservación de la biodiversidad de estos ecosistemas, incluyendo acciones para la mitigación de la deforestación y la desertificación. Uno de los objetivos más importantes del proceso es lograr una línea base a través de la puesta en marcha de parcelas permanentes para la investigación y la obtención de datos sobre el estado y la conservación de los bosques secos del país, lo que permitirá hacer un análisis de la viabilidad para el desarrollo de actividades que contribuirán a la reducción de la pérdida de este ecosistema. De igual manera, se gestionará la declaratoria de 12 nuevas áreas protegidas regionales para la conservación del bosque seco, con sus planes de manejo ambiental. El proyecto tendrá una duración de cuatro años y se espera trabajar de la mano con las comunidades que viven de los servicios ecosistémicos que presta el bosque seco en más de 18 mil hectáreas de uno de los ecosistemas más degradas pero más importantes para Colombia.

Vice null Time07 enero 2016 15:42:05


Cerca de 18 mil hectáreas de bosque seco serán protegidas en el país

0.70547575 07 enero 2016 06:17:30

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), con apoyo del Instituto Humboldt, el Fondo Patrimonio Natural y la Corporación Paisajes Rurales anunció la protección de más de 18 mil hectáreas de bosque seco en la región Caribe y el valle interandino del río Magdalena. A través del proyecto “Uso sostenible y conservación de la biodiversidad en ecosistemas secos” estas entidades, protegerán el 9 % del bosque seco restante en el país, que para los años 80 se estimaba contaba con tenía una extensión de 8 millones de hectáreas. La propuesta, que inició con una expedición científica a la cuenca del río Cañas en la zona baja de la Sierra Nevada de Santa Marta, pretende recoger información y datos del estado actual de los bosques secos del país. La expedición también recorrerá cinco cuencas más, ubicadas en los departamentos del Cesar, Bolívar, Tolima, Huila y Valle del Cauca, con lo que se espera promover el uso sostenible y la conservación de la biodiversidad de estos ecosistemas, incluyendo acciones para la mitigación de la deforestación y la desertificación. Uno de los objetivos más importantes del proceso es lograr una línea base a través de la puesta en marcha de parcelas permanentes para la investigación y la obtención de datos sobre el estado y la conservación de los bosques secos del país, lo que permitirá hacer un análisis de la viabilidad para el desarrollo de actividades que contribuirán a la reducción de la pérdida de este ecosistema. De igual manera, se gestionará la declaratoria de 12 nuevas áreas protegidas regionales para la conservación del bosque seco, con sus planes de manejo ambiental. El proyecto tendrá una duración de cuatro años y se espera trabajar de la mano con las comunidades que viven de los servicios ecosistémicos que presta el bosque seco en más de 18 mil hectáreas de uno de los ecosistemas más degradas pero más importantes para Colombia. Bosques

Vice Todas las noticias Time07 enero 2016 06:17:30


593 mil hectáreas que no son de uso agropecuario

0.70547575 25 noviembre 2015 04:28:46 ELESPECTADOR.COM

La decimosegunda entrega del Censo Nacional Agropecuario (CNA), realizado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), reveló que de los 2,9 millones de hectáreas del área rural dispersa censada en el país, 583.000 están destinadas a actividades no agropecuarias, lo cual representa el 20,2% de la medición. El informe también mostró que el 93,8% de las unidades productivas no agropecuarias (UPNA) corresponden a zonas de menos de cinco hectáreas. Las UPNA de entre 10 y 50 hectáreas representan el 40,1% del área donde se desarrollan actividades de apoyo a la agricultura y minería con títulos. En los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca, Nariño y Cauca se encuentra cerca del 48,1% de este tipo de territorios. La mayoría de las unidades productivas no agropecuarias, cerca del 73,8% del total, son utilizadas con fines habitacionales, y sólo el 9,9% tiene propósitos productivos. Además, la principal actividad desarrollada en estos territorios corresponde a servicios, en especial educación. En el resto de estas zonas se efectúan actividades de comercio (20,3%), transformación de productos agropecuarios (17,6%) e industria (15,2%). El 20,4% de las UPNA en las que se desarrolla alguna actividad productiva se destinó para educación, el 13,1% para el comercio de productos alimenticios y bebidas alcohólicas, el 8,8% para la elaboración de artesanías, y el componente de la minería con declaración de títulos. Entre las Unidades Productivas Agropecuarias (UPA) también se encontraron zonas donde existen UPNA. Sin embargo, el análisis de este territorio que el DANE midió es similar al de los otros resultados, pues el 66,6% se destinó principalmente al sector servicios, sobre todo el componente de la educación. Asimismo, de las UPA en donde se desarrollaron actividades productivas no agropecuarias, el 41,4% se usan en actividades artesanales. Un esquema de negocio que se da principalmente en los departamentos de La Guajira, Córdoba y Cesar. Además, es la actividad que más se trabaja en territorios indígenas.

Vice null Time25 noviembre 2015 04:28:46